El gasto de las familias en energía convencional se está incrementando cada vez más debido a la continua subida del precio del Petróleo y el consecuente aumento de la factura eléctrica o del gas. Esta tendencia no es previsible que cambie, por lo que cada vez toma mayor importancia para las familias el poder contar con otras fuentes de energía que les permitan reducir la actual dependencia de las energías convencionales.